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22 de marzo Día Mundial del Agua

Hoy celebramos la relevancia del agua como elemento esencial para la vida humana y del planeta. Cualquier actividad humana depende del abastecimiento de agua dulce de buena calidad.

Este año marcado por la pandemia de la Covid-19, queremos incidir sobre la importancia del agua para la salud, la prevención de enfermedades como el coronavirus u otras enfermedades infecciosas. Casi tres mil millones de personas en el mundo no tienen cómo lavarse las manos. Según la ONU, 1 de cada 3 personas, 2.200 millones de personas, viven sin agua potable. El crecimiento de la población, las crecientes demandas de la agricultura y ganadería intensiva, la industria y las consecuencias del cambio climático, son entre otros factores, amenazas para el agua de calidad.

Cáritas Bizkaia promueve el derecho al acceso al agua saludable y al saneamiento para la realización de los derechos fundamentales a través de los proyectos de cooperación en diferentes países.

En este día queremos recordar a las familias (2.755 hogares, 6.239 personas) que participan de la segunda fase del proyecto integrado de medios de vida y salud en el Noroeste de Tigray (Etiopía) que viene apoyando Cáritas Bizkaia desde 2014, en colaboración con la Diócesis de Adigrat a través de la Red de Cáritas, las oficinas gubernamentales regionales de Tigray y la participación activa de las personas beneficiarias en el diseño y ejecución de las actividades realizadas.

El objetivo de este proyecto integral en dos fases es mejorar el estado de salud, los sistemas de saneamiento, la concienciación sobre educación nutricional de las familias, la mejora y el incremento del acceso al agua, los sistemas sanitarios, los sistemas de riego y su gestión.

En la fase iniciada en 2019 se ha realizado un estudio de viabilidad para mejorar la desviación y canalización del agua del río. Se han ampliado canales de irrigación en Maysndayom y Mayhne, aún pendientes de finalizar, y que mejorarán la seguridad alimentaria de las familias agrícolas, aumentando la eficiencia del uso del agua y la protección frente a la sequía. 295 personas en Maysndayom y 97 personas en Mayhne se han beneficiado de salarios participando en la construcción de los canales. Ello ha constituido una oportunidad de aprender y mejorar habilidades de comunicación y de ética laboral, actualización de conocimientos teóricos y su puesta en práctica, trabajo en equipo y liderazgo.

Se han excavado 6 pozos comunitarios e instalado 60 letrinas prefabricadas posibilitando el acceso al agua segura y mejora del saneamiento (4 pozos construidos en Tahtaykoraro y 2 pozos en Laelayadiabo beneficiando a 366 personas con agua segura). Se seleccionaron hogares que no tuvieran acceso a agua limpia, se valoró la potencialidad geológica de las zonas y que evitaran posibles conflictos entre agricultores, se priorizó la cercanía de los pozos a los hogares que no tienen acceso a agua potable en sus alrededores, la accesibilidad de los caminos para trasladar la maquinaria y los hogares sin letrinas. Aún quedan 20 letrinas pendientes de instalar gracias a la implicación activa de la Oficina gubernamental de Salud.

 

La irrupción de la pandemia Covid-19 en marzo de 2020 y la declaración del consiguiente estado de alarma en Etiopía, han ocasionado el retraso de todas las actividades de formación previstas para evitar congregar gran número de personas, así como la formación de comités comunitarios de gestión del agua. Junto a la pandemia el proyecto ha sido afectado por el conflicto bélico iniciado el 4 de noviembre de 2020 en el Estado de Tigray que duró formalmente dos meses durante los cuales no hubo comunicaciones de ningún tipo con la zona ni se permitió la entrada de organismos internacionales, ni organizaciones de la sociedad civil. A día de hoy, las comunicaciones siguen siendo limitadas y hay restricciones de acceso, se reportan enfrentamientos puntuales en las zonas rurales e inseguridad generalizada. El gobierno ha estimado que 4,5 millones de personas se encuentran en necesidad de asistencia humanitaria urgente, se mantienen restricciones de acceso y comunicación por lo que no se ha podido realizar una valoración clara de las necesidades ni del alcance destructivo del conflicto bélico que ha ocasionado masivos desplazamientos internos en Tigray, hacia las regiones limítrofes de Afar y Amhara, y cerca de 60.000 personas han huido a Sudán.

Cáritas Etiopía lanzó un llamamiento de emergencia para dar asistencia alimentaria y nutricional de emergencia tanto material como mediante entregas de efectivo, acceso al agua y mejora del saneamiento, apoyo a la recuperación de medios de vida y construcción de paz para la recuperación de la convivencia pacífica en Tigray, así como en otras dos zonas etíopes que viven conflictos armados inter-étnicos. Cáritas Bizkaia se ha sumado a este llamamiento para contribuir con la mejora de las familias de Tigray.

Nuestro apoyo es posible gracias a la colaboración de muchas personas sensibilizadas con los derechos y especialmente comprometidas con el Cuerno de África, una de las regiones más castigadas por el hambre, la mortalidad infantil, los conflictos, las consecuencias del cambio climático como plagas, sequías o inundaciones.

En este día hacemos un llamamiento para implicarnos con un uso responsable del agua a nivel personal y comunitario. El 44% de la huella ecológica asociada al agua, se relaciona con la higiene personal (detergente, suavizante, jabón, gel de ducha, champú, lavado de ropa, dentífricos o limpiadores del hogar). Cambiar nuestros hábitos de consumo de agua, ajustándolos a nuestras necesidades reales y a las del planeta, reducir el consumo de alimentos demandantes de agua, como la carne o los procesados, potenciar el consumo de frutas y verduras, realizar una compra responsable para evitar el desperdicio alimentario, reciclar, reducir y utilizar ropa sostenible entre otras acciones, contribuirán a reducir la huella hídrica y asegurar la disponibilidad del agua para todas las personas en el presente y en el futuro.

“Mientras se deteriora constantemente la calidad del agua disponible, en algunos lugares avanza la tendencia a privatizar este recurso escaso, convertido en mercancía que se regula por las leyes del mercado. En realidad, el acceso al agua potable y segura es un derecho humano básico, fundamental y universal, porque determina la sobrevivencia de las personas, y por lo tanto es condición para el ejercicio de los demás derechos humanos. Este mundo tiene una grave deuda social con los pobres que no tienen acceso al agua potable, porque eso es negarles el derecho a la vida radicado en su dignidad inalienable” Papa Francisco (LS, 30).

Estructuras del canal y de la derivación del estanque de la presa de control después de la fase de construcción:

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