En su justa medida. Neurriz bizi
Esta campaña se enmarca en el tiempo de Cuaresma. La Cuaresma es para la Iglesia, un tiempo privilegiado de gracia, de retorno al corazón del Evangelio y de preparación para la Pascua. Invitación a una conversión profunda del corazón, a cambiar aquello que nos aleja del Evangelio. En medio del ruido, las prisas y las distracciones se nos invita a mirar hacia adentro y escuchar la voz de Dios que habla en lo más profundo.
Un itinerario de conversión que implica:
Volverse a Dios desde el fondo del propio ser. Tiempo de interioridad porque solo en la interioridad podemos encontrarnos con la verdad de su existencia y con el Misterio que lo habita. Como consecuencia de esta vuelta a Dios, nos plantemos transformar comportamientos personales para acercarnos más estrechamente a los valores del Evangelio.
El lema propuesto por la diócesis en esta Cuaresma: BATERA, EN UNIDAD, nos concreta el modo de esa conversión, es una llamada exigente. No se trata de una conversión aislada, nos invita a la conversión como proceso compartido, comunitario. Un camino de conversión personal, pero también de renovación comunitaria. No se trata solo de “mejorar” individualmente, sino de caminar conjuntamente hacia una Iglesia más comunión, más fraterna y más fiel al Evangelio.

Este año celebramos el 70 aniversario de Cáritas. 70 años de compromiso de la Iglesia de Bizkaia con las situaciones de vulnerabilidad y exclusión. El cartel recoge el logo de este compromiso.
Idea central: Invitación a vivir este tiempo de Cuaresma como oportunidad para la conversión: en ausencia de lo superfluo podemos escuchar la voz de Dios que nos susurra cuál es “la justa medida” de su vida. Cuestionarnos sobre nuestras elecciones personales y colectivas cotidianas, en relación con el consumo, la sostenibilidad y la utilización de recursos
“Es muy noble asumir el deber de cuidar la creación con pequeñas acciones cotidianas”. Ls 211
¿Qué puedes hacer tú?
Proponemos la práctica de una serie de valores para hacer posible una sociedad con futuro. Una invitación a la participación desde la sencillez.
Algunas iniciativas que promueven un nuevo modelo social que pone en el centro el bien del ser humano, respeta el medio ambiente y concreta los valores de la fraternidad, gratuidad, diversidad, participación, comunión y compromiso.
- No es necesario tener muchas cosas para ser feliz. Evitemos caer en el consumismo y las modas que nos obligan a comprar lo nuevo, lo último. Seamos capaces de tener cosas sin que las cosas nos tengan. Los bienes no son un fin en sí mismos.
- Disfrutar de los innumerables regalos que la vida, la Naturaleza, ofrece constantemente cada día, y que pasan desapercibidos para la mayoría de gente. Contemplar la variedad de animales y plantas que nos rodean.
- Respetar y cuidar de la Naturaleza con la forma de vivir, reciclando, reutilizando, reduciendo el consumo innecesario.
- Consumir conscientemente, distinguiendo entre lo que es necesario y lo superfluo, lo innecesario impulsado por el consumismo.
- Desarrollar la gratuidad, descubriendo que es mayor la alegría cunado se da o se comparte que cuando se recibe.
- Solidarizarse con tantas personas de la familia humana que viven injustamente en la pobreza y la injusticia. Movilizarse en las acciones de denuncia. Implicarse para puedan acceder a una vida digna y con derechos. Pedir a nuestros gobiernos que luchen con todos sus medios para acabar con la pobreza y la exclusión; que no recorten los gastos sociales, sino que los incrementen; que mejoren sus políticas de empleo; que cumplan su compromiso de contribuir con nuestra riqueza anual a los países empobrecidos….
- Utilizar el dinero para vivir con dignidad y para que las demás personas también lo puedan hacer invirtiendo en banca ética, comprando productos de comercio justo y comercio local.
- Avanzar en un corazón desprendido, desarrollando la generosidad, el compromiso voluntario, el compartir, …
- Imitar a Jesús. Mirar a Jesús como la medida perfecta de la humanidad. Él no fue un extremista, pero tampoco un tibio. Fue valiente sin ser temerario, misericordioso sin ser cómplice del pecado y justo sin ser cruel.
- Búsqueda de la equidad. El planeta tiene recursos limitados. Si una persona acumula más recursos de lo que necesita, está privando directa o indirectamente a otras personas de esos recursos que pueden ser prioritarios para cubrir sus necesidades básicas. Los bienes de la tierra están destinados a todas las personas.
- Reconocer que lo más importante son las personas, comprender que no todo depende de la ciencia y la tecnología.





