El trabajo decente como derecho fundamental
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El trabajo decente es un derecho fundamental que garantiza la dignidad, la inclusión y la participación plena de todas las personas en la sociedad
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Nos sumamos al manifiesto de «Iglesia por el Trabajo Decente» en el que se defiende el derecho de toda persona a un trabajo decente, seguro y digno, que ponga la vida en el centro y no deje a nadie fuera
En el marco del Día Internacional de las Personas Trabajadoras, recordamos que el acceso a un trabajo decente sigue siendo un derecho no garantizado para todas las personas.
El empleo debe ser una herramienta de inclusión, estabilidad y desarrollo personal, y no una fuente de vulnerabilidad.
Defender el trabajo decente es defender la dignidad de la persona y su participación plena en la sociedad.
La precariedad laboral, una realidad estructural
Muchas de las personas que acompañamos acceden a empleos marcados por la temporalidad, la parcialidad involuntaria y la inestabilidad.
Denunciamos que el mercado laboral sigue generando dinámicas de exclusión y desigualdad.
Tener empleo no siempre protege frente a la pobreza: aumentan las situaciones de pobreza laboral, que dificultan llevar una vida digna.
Brecha de género y desigualdades persistentes
La desigualdad de género sigue presente en el acceso, las condiciones y la calidad del empleo.
Muchas mujeres, especialmente en contextos de mayor vulnerabilidad, se concentran en sectores precarizados y poco reconocidos.
Avanzar hacia el trabajo decente implica también garantizar una igualdad real de oportunidades y condiciones.
Especial dificultad de acceso para colectivos vulnerables
Personas migrantes, mujeres, mayores de 45 años o con baja cualificación encuentran mayores barreras para acceder a un empleo digno.
Estas situaciones responden a dinámicas estructurales que requieren respuestas colectivas y compromiso social.
Apostar por una economía al servicio de las personas
Desde Caritas Bizkaia defendemos una economía que ponga en el centro a la persona y el bien común.
Impulsamos iniciativas de economía solidaria y empresas de inserción que generan oportunidades de trabajo digno y con sentido.
Es necesario avanzar hacia modelos económicos más justos, inclusivos y sostenibles.
Acompañar procesos, generar oportunidades
A través de la orientación, la formación y el acompañamiento, trabajamos para mejorar la empleabilidad y abrir caminos hacia el trabajo decente.
Ponemos en valor los procesos personales, reconociendo la dignidad y capacidades de cada persona.
Llamamiento a la corresponsabilidad social
Es necesario un compromiso firme de las administraciones públicas, el tejido empresarial y la sociedad en su conjunto.
Reivindicamos políticas que garanticen el acceso al trabajo decente y reduzcan las desigualdades.
Apostar por el trabajo decente es apostar por una sociedad más justa y fraterna, donde cada persona pueda vivir con dignidad y nadie quede atrás.





