Noticia01/05/2026

El trabajo decente como derecho fundamental

  • El trabajo decente es un derecho fundamental que garantiza la dignidad, la inclusión y la participación plena de todas las personas en la sociedad
  • Nos sumamos al manifiesto de «Iglesia por el Trabajo Decente» en el que se defiende el derecho de toda persona a un trabajo decente, seguro y digno, que ponga la vida en el centro y no deje a nadie fuera

En el marco del Día Internacional de las Personas Trabajadoras, recordamos que el acceso a un trabajo decente sigue siendo un derecho no garantizado para todas las personas.

El empleo debe ser una herramienta de inclusión, estabilidad y desarrollo personal, y no una fuente de vulnerabilidad.

Defender el trabajo decente es defender la dignidad de la persona y su participación plena en la sociedad.

La precariedad laboral, una realidad estructural

Muchas de las personas que acompañamos acceden a empleos marcados por la temporalidad, la parcialidad involuntaria y la inestabilidad.

Denunciamos que el mercado laboral sigue generando dinámicas de exclusión y desigualdad.

Tener empleo no siempre protege frente a la pobreza: aumentan las situaciones de pobreza laboral, que dificultan llevar una vida digna.

Brecha de género y desigualdades persistentes

La desigualdad de género sigue presente en el acceso, las condiciones y la calidad del empleo.

Muchas mujeres, especialmente en contextos de mayor vulnerabilidad, se concentran en sectores precarizados y poco reconocidos.

Avanzar hacia el trabajo decente implica también garantizar una igualdad real de oportunidades y condiciones.

Especial dificultad de acceso para colectivos vulnerables

Personas migrantes, mujeres, mayores de 45 años o con baja cualificación encuentran mayores barreras para acceder a un empleo digno.

Estas situaciones responden a dinámicas estructurales que requieren respuestas colectivas y compromiso social.

Apostar por una economía al servicio de las personas

Desde Caritas Bizkaia defendemos una economía que ponga en el centro a la persona y el bien común.

Impulsamos iniciativas de economía solidaria y empresas de inserción que generan oportunidades de trabajo digno y con sentido.

Es necesario avanzar hacia modelos económicos más justos, inclusivos y sostenibles.

Acompañar procesos, generar oportunidades

A través de la orientación, la formación y el acompañamiento, trabajamos para mejorar la empleabilidad y abrir caminos hacia el trabajo decente.

Ponemos en valor los procesos personales, reconociendo la dignidad y capacidades de cada persona.

Llamamiento a la corresponsabilidad social

Es necesario un compromiso firme de las administraciones públicas, el tejido empresarial y la sociedad en su conjunto.

Reivindicamos políticas que garanticen el acceso al trabajo decente y reduzcan las desigualdades.

Apostar por el trabajo decente es apostar por una sociedad más justa y fraterna, donde cada persona pueda vivir con dignidad y nadie quede atrás.