Noticia25/05/2026

Día de África: reivindicamos el liderazgo y resiliencia de las mujeres africanas

Cada 25 de mayo celebramos el Día de África, la historia, la diversidad y el futuro del continente africano. Cada día del año es necesario reconocer el papel fundamental de las mujeres africanas, verdaderos pilares de sus comunidades y protagonistas del cambio.

A través de los proyectos que Caritas Bizkaia apoya, la entidad es testigo de cómo las mujeres africanas afrontan la desigualdad, la pobreza y la violencia. Ellas están construyendo un futuro mejor para sus familias y sus pueblos: cultivando la tierra, enseñando en escuelas, emprendiendo negocios, defendiendo derechos humanos, liderando comunidades y propuestas políticas. Allí donde una mujer tiene acceso a la educación y a oportunidades, se abre un camino de progreso para toda la comunidad. Durante el 2025, 1.274 personas se han beneficiado de actividades de mediación, 51.826 personas (24 993 hombres y 26 833 mujeres) han participado en  sesiones de sensibilización sobre derechos, y se han desarrollado 351 acciones de defensa en el proyecto financiado por eLankidetza “Fortalecimiento de los Comités locales de organización comunitaria para la defensa de Derechos Humanos en Kivu Sur (RDC)”. Una de las lideresas de estos comités, Elizabeth MWINJA da testimonio en la siguiente entrevista del impacto que el proyecto está teniendo en su empoderamiento y en la comunidad.

Antes del proyecto CLOC, ¿estaba comprometida con su comunidad como mujer líder? En caso afirmativo, ¿qué responsabilidades comunitarias asumía?

Antes de ser miembro de CLOC, era ama de casa, es decir, me ocupaba de mis hijos y mi marido, así como de las tareas del campo. No tenía ninguna responsabilidad comunitaria por tres razones. No sabía que una mujer podía ocupar un puesto de responsabilidad en la comunidad. Debido al peso de la costumbre, solo los hombres tenían derecho a ocupar puestos de responsabilidad en la comunidad. Estaba claro que una mujer no debía hablar en un grupo, y menos aún si había hombres presentes. No conocía la ley, especialmente los derechos de la mujer. Como no sabía que una mujer también podía asumir responsabilidades, independientemente de mi nivel de estudios.

¿Qué consideración tenía usted en la comunidad antes de ser miembro de Caritas/CLOC?

Antes de ser miembro de CLOC, no era conocida en la comunidad, independientemente de mi título oficial. De hecho, algunos hombres, entre ellos nuestro pastor, le decían a mi padre que estaba malgastando su dinero al enviarme a la escuela y que debería utilizar ese dinero para comprar vacas. Como he dicho antes, era ama de casa, me ocupaba de los niños, de cuidar a mi marido y de las tareas del campo.

¿Cómo se convirtió en miembro de Cáritas/CLOC?

Un día estaba sentada en casa y oí un aviso por megáfono de que se iba a organizar una barza comunitaria en el pueblo, pero yo no sabía lo que era una barza. Sentí curiosidad por saber de qué se trataba, sobre todo porque estaba sentada en casa sin hacer nada. Cuando llegué al lugar de la barza, presenté mi candidatura y fui elegida miembro de CLOC. El barza se organizó en 2018 y se especificó que los miembros del CLOC debían ayudar a difundir y defender los derechos humanos, especialmente los de las mujeres, informar a otras mujeres sobre sus derechos, luchar contra la violencia de género y facilitar las mediaciones. Estas actividades del CLOC fueron las que me motivaron a presentar mi candidatura.

¿Qué cargos ha ocupado en Cáritas/CLOC?

En el CLOC, primero fui miembro y, tras las elecciones, fui elegida secretaria adjunta de 2018 a 2019. Después, fui elegida coordinadora en las nuevas elecciones que se celebraron a finales de 2019, ya que la coordinadora, por motivos personales, había decidido dejar el cargo y seguir siendo solo miembro del CLOC.

¿Cómo ha cambiado Caritas/CLOC su vida y su liderazgo como mujer en la comunidad?

El CLOC me ha ayudado a convertirme en una mujer líder a través de:

Formación: he asistido a muchos cursos de formación en el CLOC, me daba vergüenza y miedo hablar en público, tanto en el grupo como en la comunidad. Estos cursos me han permitido conocer mis derechos, defenderlos, respetar los derechos de los demás y defender a otras personas cuyos derechos han sido violados. La formación sobre resolución pacífica de conflictos me ha ayudado, en cierta medida, a devolver la paz a la comunidad. Estos cursos me han proporcionado los conocimientos y el respeto suficientes en la comunidad y ante las autoridades locales, ya que sabían que conozco mis derechos y cómo reclamarlos sin causar daño. Así es como decidieron empezar a invitarme a algunas reuniones de toma de decisiones, hasta el punto de nombrarme asesor en el comité de la subaldea.

Las actividades que acercan a los CLOC y a las autoridades locales, como mesas redondas, marcos de concertación, campañas de sensibilización, foros de expresión ciudadana, etc. Por ejemplo, hice una campaña de sensibilización ante el jefe para regular el problema de los ganaderos que destruían las plantas de los agricultores.

Las actividades de sensibilización que me permitieron dejar de tener miedo y vergüenza de hablar en grupo.La actividad de la AVEC me permitió generar recursos económicos que me valorizan dentro de la familia. La AVEC me ha dado prestigio dentro de mi familia. Una vez que compartimos nuestro dinero en la AVEC, conseguí 100.000 fc que utilizamos para comprar una cabra y pagar los gastos escolares de los niños.

Todas estas actividades me han permitido estar en contacto con las autoridades locales, hablar en público y ante los hombres. Esto me ha permitido acercarme a las autoridades locales y expresarme ante ellas por causas nobles.

¿Qué ha logrado para su comunidad gracias a Caritas/CLOC?

Ya he ayudado a mi comunidad en muchas cosas:

-Sensibilización sobre varios temas de interés comunitario

-Asistencia psicosocial, ya que soy APS

-Resolución pacífica de conflictos a través de la mediación. Participo en más de cuatro mediaciones al mes en mi comunidad. Y a veces, algunos problemas que no encuentran solución a nivel del pueblo, la encuentran en la CLOC. Es el caso de un conflicto por tierras que ya había pasado por la subaldea, el pueblo, la agrupación y el sector, pero sin solución. El caso se remitió a la parroquia, pero esta lo derivó al CLOC y se encontró una solución. Se trataba de un caso de reparto injusto de una herencia.

-Defensa: aquí, en 2025, un miembro del CLOC y yo fuimos a ver a las autoridades actuales por el caso de la detención de un joven en el pueblo. Pensé que, dado que tengo conocimientos sobre los derechos de los presos, podría defender a este chico que había sido detenido. Nos reunimos con las autoridades actuales, hablamos con ellas sobre el caso de este joven y, tras nuestra defensa, fue puesto en libertad.

Antes del proyecto CLOC, ¿qué dificultades tenían las mujeres de su comunidad?

Antes del proyecto CLOC, las mujeres tenían muchas dificultades en nuestra comunidad:

-Negativa a hablar en público: las mujeres no tenían derecho a hablar en público o en presencia de hombres.

-Desconocimiento de la ley: las mujeres no conocían sus derechos y se veían obligadas a cumplir con las costumbres, aunque estas fueran contrarias a la ley y, en ocasiones, discriminatorias.

Las mujeres no podían presentarse ante los hombres: en un grupo de hombres, las mujeres no tenían cabida.

Aparte de ser miembro de Caritas/CLOC, ¿qué otros puestos de responsabilidad ha ocupado o ocupa en la comunidad?

Gracias a CLOC, hoy en día, además de ser coordinadora de CLOC, he ocupado y ocupo muchos otros puestos de responsabilidad en mi comunidad:

-Fui nyubakumi (equivalente a jefe de avenida): en este puesto trabajé con el jefe de la subaldea. Durante ese tiempo, el jefe de la aldea pidió que se creara un comité de mujeres líderes en la aldea y yo fui elegida secretaria de dicho comité. Mientras tanto, sensibilizaba a las mujeres para que hicieran el salongo (trabajo comunitario) en la aldea al igual que los hombres.

-Secretaria de la aldea: cuando nuestro jefe de aldea, que vive en Australia, se enteró de que las mujeres hacían y hacen el salongo  igual que los hombres, se informó para saber quién había convencido a las demás mujeres (trabajo comunitario)  para que hicieran el salongo (trabajo comunitario)  igual que los hombres. Le hablaron de mí. Me llamó para pedirme que formara parte del comité del pueblo. Así fue como me nombró secretaria del pueblo. Al mismo tiempo, me encargó que fuera la persona que lo representara en todos los lugares a los que fuera invitado como jefe del pueblo. Fui nombrada por el jefe en noviembre de 2025 y ya he representado al jefe en la reunión de la agrupación, así como en la reunión  del CLD (Comité Local de Desarrollo).

-Responsable de Cáritas en el sector católico de Cishugi

-Vicepresidenta de Cáritas parroquial (parroquia de Birava).

-Miembro de la CJP (Comisión Justicia y Paz) a nivel del sector y del pueblo