Una de cada siete mujeres en Euskadi vive en situación de exclusión social
Con motivo del 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer, en Caritas Bizkaia queremos poner el foco en una realidad que a menudo permanece invisible: la pobreza y la exclusión social afectan de forma especialmente intensa a muchas mujeres.
El 13% de las mujeres en Euskadi se encuentra en situación de exclusión social, cerca de 152.000 mujeres. Una de cada siete. El porcentaje aumenta cuando la mujer es la sustentadora principal del hogar. En estos casos, el 15% de los hogares se encuentra en situación de exclusión social.
La brecha de género se agrava especialmente en los hogares monoparentales, y aún más cuando la sustentadora principal es una mujer migrante.
Esta falta de igualdad entre mujeres y hombres mueve a Caritas Bizkaia a visibilizar y denunciar las múltiples barreras que deben afrontar muchas de las mujeres a las que acompaña.
Cada año acompañamos en torno a 6.000 mujeres en Bizkaia que atraviesan situaciones de vulnerabilidad, pobreza o exclusión social. Situaciones vinculadas a la precariedad laboral, las dificultades para acceder a una vivienda digna, la conciliación de los cuidados o la falta de redes de apoyo.
Desde Caritas Bizkaia impulsamos procesos de acompañamiento social y personal, programas de orientación y acceso al empleo, espacios de formación y aprendizaje, así como grupos de apoyo y encuentro entre mujeres, que favorecen la confianza, la autonomía y la participación.
Muchas de estas mujeres son madres que sostienen solas a sus familias, mujeres migrantes que comienzan una nueva vida o mujeres que han vivido situaciones de gran fragilidad social. Acompañarlas significa caminar a su lado, escuchar, apoyar y abrir oportunidades para que puedan desarrollar su proyecto de vida con dignidad.
Desde Caritas Bizkaia consideramos que es de justicia visibilizar la realidad de estas mujeres. Reivindicamos políticas económicas y sociales que garanticen una igualdad efectiva entre mujeres y hombres y reclamamos un compromiso social que contribuya a hacerlo posible.
Porque cuando trabajamos por la igualdad entre mujeres y hombres, desde el compromiso con las mujeres más vulnerables, fortalecemos al conjunto de la sociedad.





