Caritas Bizkaia y la Diócesis de Bilbao ponen marcha la campaña “Márcate una X dejando tu marca en Bizkaia” con motivo del inicio de la campaña de la Declaración de la Renta
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La campaña busca reforzar el apoyo a personas en situación de vulnerabilidad en Bizkaia a través de un gesto sencillo que permite duplicar la aportación social
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Caritas Bizkaia recuerda que “marcar la X en la Renta no cuesta nada y ayuda mucho”
Caritas Bizkaia y la Diócesis de Bilbao han puesto en marcha la campaña “Márcate una X dejando tu marca en Bizkaia” con motivo del inicio de la campaña de la Declaración de la Renta, con el objetivo de animar a la ciudadanía a marcar la casilla de “Iglesia Católica y otros fines sociales”, una decisión que no supone ningún coste adicional para las personas contribuyentes y que permite sostener una amplia red de acción social y pastoral en Bizkaia.
La campaña pone el acento en un mensaje claro y todavía necesario. Marcar la X no implica pagar más ni recibir menos en la declaración, sino decidir el destino de una parte de los impuestos ya aportados. En el caso de marcar simultáneamente las casillas de Iglesia Católica y fines sociales, la aportación se duplica, destinando un 0,7 % a cada una de ellas, lo que refuerza de manera directa la financiación de proyectos sociales.
En el territorio, esta decisión tiene una traducción concreta. Permite sostener una red de cerca de 300 parroquias, además de múltiples programas y recursos sociales que acompañan cada año a miles de personas en situaciones de dificultad. Desde dispositivos de acogida y atención a personas sin hogar hasta programas de apoyo a familias, mayores o personas migradas, la acción de Caritas Bizkaia se articula como una red capilar, cercana y arraigada en barrios y municipios.

En este contexto, la directora de Caritas Bizkaia, Elena Unzueta, subraya el alcance real de este gesto aparentemente pequeño. “Se trata de un pequeño gesto con grandes consecuencias, ya que de esa X depende que muchos proyectos puedan desarrollarse beneficiando directamente a personas y familias que necesitan acompañamiento”, explica.
La responsable de la entidad advierte de que la realidad social en Bizkaia es cada vez más compleja y diversa. “No hay un único rostro de la pobreza”, señala, sino múltiples situaciones que afectan de manera especial a familias con menores a cargo, en muchos casos encabezadas por mujeres, a jóvenes y a personas migradas en situación administrativa irregular.
Uno de los factores que más está tensionando estas situaciones es el acceso a la vivienda. El incremento de los precios del alquiler y las dificultades de acceso están provocando que incluso personas con empleo estable no puedan acceder a una vivienda digna. “El coste de la vivienda se ha convertido en el principal elemento de desequilibrio económico para muchas familias”, apunta Unzueta.
A esta realidad se suma el impacto de la irregularidad administrativa, que limita de forma significativa el acceso a derechos básicos. “No tener papeles supone, en la práctica, enormes dificultades para empadronarse, acceder a ayudas o formalizar un contrato de trabajo”, explica.
Además del acompañamiento y el trabajo en defensa de los derechos de todas las personas, la labor de Caritas Bizkaia incorpora también una dimensión preventiva y educativa. A través de iniciativas como el programa Bihotzondoz eraturik, la entidad trabaja en centros educativos para sensibilizar sobre la realidad social más cercana y contribuir a la construcción de una mirada crítica frente a las desigualdades.
La campaña insiste también en la importancia de la información, especialmente en un contexto en el que muchas declaraciones, particularmente entre jóvenes o personas que la realizan por primera vez, se presentan con las casillas sin marcar por defecto.
Bajo el lema “Batera, juntos y juntas”, Caritas Bizkaia y la Diócesis de Bilbao apelan a la corresponsabilidad de la ciudadanía para sostener una red de acompañamiento que combina atención directa, presencia territorial y compromiso social.





