Noticia24/01/2026

Caritas Bizkaia impulsa el proyecto BIHOTZONDOZ ERATURIK para reforzar la educación en valores

Con motivo del Día Internacional de la Educación, Caritas Bizkaia ha querido poner el acento en uno de los grandes desafíos que hoy afrontan los centros educativos: educar en valores en una sociedad atravesada por la incertidumbre, los cambios acelerados y la creciente complejidad social.

En este contexto, la entidad impulsa el proyecto BIHOTZONDOZ ERATURIK, una iniciativa de sensibilización social dirigida a los distintos agentes que forman parte del entorno educativo, concebida para abrir la escuela a la realidad social y favorecer una implicación más consciente y activa en el entorno.

Junto a la transmisión de conocimientos, la educación tiene hoy la responsabilidad de ayudar a niñas, niños y jóvenes a comprender la realidad que les rodea, a relacionarse desde el respeto, a resolver conflictos de forma dialogada y a participar de manera activa y responsable en la vida social. Así lo recoge también el propio currículo educativo, que sitúa entre sus fines la formación de personas capaces de construir un sistema de valores propio y comprometerse con una convivencia pacífica y democrática.

Desde Caritas Bizkaia recuerdan que esta tarea no puede recaer solo en la escuela. “La educación en valores es una responsabilidad compartida. Necesita de la implicación del profesorado, de las familias, del propio alumnado y también de los agentes sociales del entorno”, señalan. En su opinión, abrir la escuela a la realidad social y tejer alianzas estables con organizaciones del entorno es hoy más necesario que nunca.

Un proyecto para acercar la realidad social al aula

El proyecto propone un recorrido que combina distintos niveles de experiencia. Por un lado, el contacto directo con realidades sociales concretas, a través de charlas, dinámicas y visitas a proyectos de Caritas Bizkaia. Por otro, espacios para la reflexión y el diálogo, apoyados en materiales pedagógicos y metodologías participativas. Y, finalmente, la invitación a dar un paso más, facilitando experiencias solidarias, acciones puntuales o procesos de voluntariado.

Creemos en el valor del trabajo en red y en acompañar a las personas que hoy se están formando y que mañana serán parte activa de la sociedad. Ahí es donde se siembra un capital social capaz de ir transformando poco a poco nuestro entorno”, explican las responsables del proyecto. Por ello, “formar personas conscientes, críticas y comprometidas con la justicia social exige sumar esfuerzos entre escuela y entorno social. Nadie puede hacerlo solo”, subrayan.