Noticia24/08/2022

Ucrania, seis meses de guerra

Participación de Cáritas en la mesa interinstitucional y llamamiento de Caritas Internationalis

Participación de Cáritas en la mesa interinstitucional

Cuando se cumplen 6 meses de la invasión rusa a Ucrania, la mesa interinstitucional se ha reunido para hacer balance de las actuaciones que se han ido dando respuesta a la situación de las personas ucranianas que han llegado a nuestro territorio. Presidida por el lehendakari, los distintos departamentos del gobierno vasco, el delegado del gobierno y  entidades sociales entre ellas Cáritas han repasado los programas y analizando la situación actual. La mesa interinstitucional sigue activa y ha sido emplazada a una nueva reunión durante el mes de septiembre.

Llamamiento de Caritas Internationalis

En el día en que se cumplen seis meses del inicio del conflicto en Ucrania, Caritas Internationalis lanza un nuevo llamamiento por la paz, llamando la atención sobre el alto precio de esta guerra en términos de vidas humanas y las graves consecuencias tanto a nivel local como global. «Este conflicto ha continuado durante mucho tiempo», dice el secretario general de Caritas Internationalis, Aloysius John, «pero, lamentablemente, sigue faltando la voluntad política para poner fin incondicionalmente a la violencia. Necesitamos una paz inmediata que finalmente dé a las personas ucranianas la oportunidad de comenzar a reconstruir sus vidas y su país, un proceso que desafortunadamente llevará varios años”. John también enfatiza el impacto devastador del conflicto a nivel internacional: «Esta guerra está contribuyendo a una crisis económica y humanitaria global sin precedentes, con la inseguridad alimentaria aumentando dramáticamente y el coste de los bienes esenciales disparándose. Como siempre, son las personas más pobres y vulnerables las que pagan el precio más alto”.

Desde el comienzo del conflicto, las dos organizaciones Cáritas que operan en el país, Cáritas Ucrania y Cáritas Spes-Ucrania, han estado apoyando a la población brindando asistencia humanitaria a más de 3,5 millones de personas. Se han distribuido más de 2,8 millones de comidas y paquetes de alimentos y más de 900.000 kits de higiene. Se ha ayudado a unas 300.000 personas a encontrar vivienda. Unas 100.000 personas han recibido medicamentos y asistencia médica. Al mismo tiempo, se han garantizado servicios de apoyo psicosocial y asistencia legal. En muchos de los centros de Cáritas también se han habilitado áreas para menores y ofrecido programas educativos.

Las organizaciones Cáritas en los países vecinos, como Polonia, Bulgaria, Rumania, Moldavia, Eslovaquia y Hungría, también se han mostrado activas para recibir y brindar asistencia a los millones de refugiados que huyen de la guerra.

La respuesta de Cáritas al conflicto ha sido inmediata y ha seguido creciendo y adaptándose a las crecientes necesidades de la población. «Nuestras operaciones no se han ralentizado. Por el contrario, se han vuelto más amplias y organizadas», dice Tetiana Stawnychy, presidenta de Caritas Ucrania. “En los primeros días, nos ayudó la generosidad de la gente local, luego fuimos ampliando el número de nuestros centros de 19 a 37, involucrando también a 448 centros parroquiales. Cada uno de estos centros tiene personal o voluntariado que trabajan incansablemente”.

Caritas Spes-Ucrania también ha aumentado significativamente su alcance en los seis meses de conflicto y ahora tiene 24 oficinas locales y opera en 23 regiones del país, incluidas las áreas de conflicto. El padre Vyacheslav Grynevych, Secretario General de Caritas Spes, destaca el valioso apoyo ofrecido por toda la Confederación Cáritas y sus benefactores. “Durante estos seis meses de guerra hemos visto muchos rostros destrozados y escuchado muchas historias dramáticas, pero gracias a la solidaridad hemos podido continuar con nuestro trabajo”.

Hoy, las dos organizaciones Cáritas se preparan para el próximo invierno, que en muchas zonas del país promete poner en peligro la vida de tantas personas debido a los graves daños en viviendas e infraestructuras y la falta de combustible.