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Día internacional de las trabajadoras del hogar y cuidados

Hoy, se celebra el Día internacional de las Trabajadoras del Hogar y cuidados, y desde Caritas Bizkaia queremos denunciar la precariedad laboral y la vulneración de derechos que vive este sector.

La crisis sociosanitaria provocada por el coronavirus está evidenciando la precariedad laboral que siguen padeciendo y que ha agravado la desprotección social a muchas de estas trabajadoras en un sector feminizado.

Como ya veníamos indicando la exclusión no es neutra, y éste es uno de los colectivos laborales más precarios y desatendidos. Esto hace necesario darle un tiempo de reflexión y dotarnos de un mayor conocimiento tanto del valor de su función como de sus condiciones de vida y trabajo.

 

Principales aspectos que hacen del trabajo doméstico un empleo precario.

  • No inclusión plena en el régimen de la Seguridad Social
  • No reconocimiento de la prestación por desempleo
  • Cotización por tramos que contribuye a una cotización inferior al salario real
  • Exclusión del trabajo doméstico del ámbito de aplicación de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales
  • Inaplicación de procedimientos de prevención y actuación ante el acoso sexual y por razón de sexo
  • NO tienen Convenio Colectivo. Y en consecuencia, NO hay definición de categoría profesional, funciones, plus de peligrosidad etc…Por tanto, se retribuyen todas las tareas de la misma manera.
  • NO están incluidos/as en el Fondo de Garantía Salarial –FOGASA- . Por tanto, en caso de que la parte empleadora sea insolvente este fondo no se hace cargo del pago de sus salarios.
  • Superación de la jornada máxima de 40h/semana, sobre todo en el caso de las internas y trabajo de cuidado nocturno
  • Existencia del despido por desistimiento que permite poner fin a la relación laboral sin necesidad de justificar la causa

 

Un poco de historia

En el año 2011, se aprobaba una nueva regulación laboral del servicio del hogar familiar, tras haber pasado 25 años sin haber sido modificada. A pesar de su renovación, continúa siendo insuficiente. La falta de reconocimiento de una prestación por desempleo para las personas trabajadoras de ese sector seguía presente. Siguen siendo elementos de reivindicación, contenidos en los que no hubo avance como l insuficiente protección contra el despido libre, el mantenimiento de la figura de “empleada interna” o la falta de protección contra enfermedades o accidentes profesionales – entre otros -.

La realidad de pandemia que estamos viviendo nos evidencia que la crisis no es solo sanitaria, sino también es social. Caritas Bizkaia, que cuenta con una larga trayectoria de trabajo cercano al sector de empleo del hogar, ofreciendo formación certificada profesionalmente y facilitando la intermediación laboral con familias empleadoras a través de su Agencia de colocación, está siendo testigo de los graves efectos que la situación actual tiene sobre estas trabajadoras, que se enfrentan ahora a un empeoramiento de unas condiciones laborales ya de por sí muy precarias.

Medidas políticas urgentes

Asimismo, desde la Confederación que aúna a todas las Cáritas, se está urgiendo al Gobierno a adoptar medidas inmediatas para incluir a las empleadas del hogar en el Régimen General y poder garantizar su acceso a la protección por desempleo para este colectivo. No puede olvidarse que no son trabajadoras sin derechos, que son un sector laboral que está cuidando de nuestras personas mayores e hijos e hijas, y que merecen el pleno respeto de sus derechos de los que, aún en aquellos casos en que estén en situación administrativa irregular, no pueden ser desposeídas.

Por tanto, demandamos en este sector:

  • Ratificar por parte de España el C189 – “Convenio sobre las trabajadoras y los trabajadores domésticos”. En virtud del cual se exige a los países que adecuen sus legislaciones para que este sector tenga garantizados todos los derechos laborales y prestaciones sociales. Actualmente dicho Convenio ha sido ratificado por 24 países, 6 de ellos de la UE; Alemania, Argentina, Bélgica, Irlanda, Italia o Portugal entre otros.

 

  • Realizar, sin dilaciones, los cambios legislativos necesarios para incluir plenamente a los empleados/as del hogar en el Régimen General de la de Seguridad Social, y en consecuencia tengan derecho a todas las prestaciones reconocidas al resto de personas trabajadoras. Y promover las medidas legislativas necesarias para alcanzar la plena equiparación derechos de los trabajadores/as del hogar y cuidados con el resto de personas trabajadoras. Lo cual pasa por:
  1. Poner en marcha todas las medidas para alcanzar un Convenio Colectivo de ámbito estatal que regule el sector; definición de categoría profesional, funciones, plus de peligrosidad, salarios, etc…
  2.  Establecer un sistema de cotización a la Seguridad Social, en el que se equiparen las bases de cotización con el salario percibido,
  3.  Entender el “domicilio” como “lugar de trabajo” para que la Inspección de Trabajo pueda tener acceso y poder realizar los controles pertinentes.
  4. Ser incluidos/as dentro del ámbito de aplicación de la Ley de prevención de riesgos laborales

 

Una invitación

Hoy es el día para reflexionar sobre cuáles son las condiciones en las que trabajan las personas que se dedican a esta tarea, de preguntarnos si están cumpliéndose con ellas los protocolos de trabajo y prevención necesarios, de qué sucede con ellas cuando se contagian a causa de su trabajo… Dedicar un tiempo para reconocer la importancia de su tarea en nuestro sistema y el impacto que tendría si se suspendiera la misma. Reflexionar sobre si nuestro Sistema no debiera de proteger a todas las personas trabajadoras convenientemente y así evitar que cayeran en espirales de exclusión de las que luego les fuera difícil salir. Pensar también en aquellas personas que son trabajadoras invisibles porque no tienen permisos en un sector desprotegido como éste.

 

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